La ONCE a la desesperada... o todo por los ciegos pero sin los ciegos

Si habeis tenido tiempo de ver hoy algo de television seguramente habreis visto los nuevos anuncios de las loterias instantaneas, vulgarmente llamadas rascas, que ahora se van a vender en estancos y gasolineras, entre otros establecimientos.

Esta medida es consecuencia de la necesidad imperiosa y desesperada de mantener el nivel de ingresos de esta asociacion (cuya obra social admiro profundamente y pocos peros se le pueden poner) a fin de seguir manteniendo su obra social y de paso, el nivel de vida de sus dirigentes. Y si para ello toca quitar incrementar la competencia a sus propios empleados metiendo rascas hasta en las farmacias, se hace. Luego ya vendran los delegados de zona, cuan inspectores de trabajo, a meterles el miedo en el cuerpo a los vendedores de calle por no vender lo suficiente.

El tema ONCE es algo que, dentro del mundo del trabajo, no hemos tocado demasiado. El mundo, dificil mundo, del trabajo para discapacitados, ha sido una realidad que ha pasado de puntillas por aqui y por ello queremos, al menos hoy, rompen una lanza en favor de esos numerosos trabajadores que lo son gracias a la ONCE. Y que tambien son explotados por la propia ONCE.

Aunque seguramente tratemos el tema de forma mas detallada, para no cerrar el post en falso diremos que muchos de los trabajadores que la ONCE tiene efectuan su labor vendiendo "el cupon". Un cupon cuyas ventas se han visto reducidas año tras año, mitad por ofrecer unos premios mas que pauperirrmos, mitad por no saber adaptarse a unos tiempos en que eso del cupon diario ha pasado de fecha. Lo mismo ocurre con sus nuevos rascas, el 7/39 y otros juegos que han lazando en estos ultimos años. No han servido mas que para aumente la presion sobre los vendedores porque ahora les cuesta mas llegar a las cifras de recaudacion que les piden.

Porque, al final, los que pagan son los trabajadores, o en este caso los vendedores. Vendedores que ante esa presion tienen que dedicar mas horas a su trabajo llegando a casos tan rocambolescos como tener que comer en la calle y acabar recibiendo limonsas de los extranjeros que los confunden con indigentes. Lo peor no son esas jornadas laborales interminables, ni las reducciones de sueldo que muchos trabajadores vendedores han sufrido por no llegar a sus numeros. Lo peor ha sido la noticia de diversos suicidios a lo largo del año pasado, provocados por la actitud hostil de los delegados de la empresa y la nula defensa sindical de sus derechos. Algo que tampoco sorprende a la vista del buen ambiente entre las cabezas sindicales y las de la organizacion, que comparten mesa y mantel en mas de una y dos fiestas patronales.

En sucesivos articulos espero ampliar estos datos para aquellos neofitos que no sepan mucho de como funciona esta "organizacion"

Fuente: http://historiasparanocurrar.blogspot.com/2010/05/la-once-la-desesperada-o-todo-por-los.html