DECLARACIÓN POLÍTICA DE P.U.E.D.O. EN EL 7º ANIVERSARIO DEL GRUPO
LA ONCE QUE SE NOS VA
La Dirección de la Entidad, detentada por Unidad Progresista
(U.P.) hace ya demasiado tiempo que se ha emperrado en desmontar la ONCE que
hace más de 70 años vivimos y padecemos. El modelo fundacional de la ONCE
está sepultado en la realidad, saltando en añicos por decisiones no escritas
ni consensuadas con la base social de la Entidad. Se desmantela la
estructura, se cierran los centros, se externalizan las funciones, se sacude
la empresa vía jubilación a los ciegos, reduce puestos y personal en no
vendedores, establece la doble escala salarial, etc.
Pero todo eso es casi una anécdota, si a ello sumamos el último
paso dado por el Consejo General, que en reciente pleno ha decidido
certificar la defunción de la venta personal y directa de los productos de
la ONCE, como rezaba no hace mucho tiempo en no sólo las normas y hasta los
convenios, sino también algún acuerdo de Consejo de Ministros que llegó a
ordenar que la ONCE sólo podría vender a través de sus plantillas de
discapacitados. Hoy, con mucha vaselina y a través de los cursos de
vendedores, se cuenta la cantinela de que por bien de todos nosotros la ONCE
va a dar un paso capital: el 7/39 y los rascas van a ser vendidos al margen
de la plantilla, y para ello la Dirección, bajo el mandato de UP, se monta
una Unión Temporal de Empresas, sumando en la alianza a la multinacional de
juego GTECH y a la de redes de distribución Logista (antigua Tabacalera).
Con este binomio empresarial la, ONCE gestionada por UP busca algo en sí
mismo despreciable, comercializar los productos ONCE pagando directamente
comisión de venta a estancos, quioscos de prensa, gasolineras y otros puntos
de venta diferentes a la plantilla, hasta construir una red paralela de
miles de puntos de venta, rompiendo el vínculo de que el acto de compra es
en sí mismo una labor social como decía no hace tanto nuestra publicidad. En
cursos precedentes, hablaban de la figura del cliente intermedio, de la del
ecove, para pedirle al vendedor que pongan sus productos en manos de bares y
establecimientos que vendan por él. Ahora que muchos y muchas entraron en
esta espiral, “nos matan” usurpando el esfuerzo y los contactos y
suplantando al vendedor, para pagando directamente al ecove, apropiarse de
él.
De esto ya se están ocupando de darle la vuelta: dicen en los
cursos (y hasta habrá quien se lo crea) que esta sabia decisión nos vendrá
bien a todos, porque al final, de lo que se trata es de recaudar sin ciegos
ni discapacitados, para que -eso sí- destinen nuestros grandes dirigentes la
recaudación a los ciegos y Y OTROS PROGRAMAS PARA discapacitados, pues nos
venderán que ésta sigue siendo la finalidad última. Y para reforzar este
argumento dicen en el manual de formación que las fortalezas y ventajas de
lo que llaman sarcásticamente “canal complementario” son para la ONCE:
- Que otros operadores no puedan entrar con sus productos de juego
en establecimientos que previamente habremos copado nosotros.
- Que se aumentan los horarios y jornadas, ofertando nuestros
productos 24 horas, 365 días al año.
- Reducir los costes fijos, pues sólo pagarán comisión y en
porcentaje menor que al vendedor.
- Más calidad en el servicio al cliente y más posibilidad de
vender muchos productos simultáneamente.
- Que se compre en el mismo acto pan y juego.
- Superar los déficits de recaudación actuales.
Para el cliente: hay una perla que per se acredita que la
Dirección miente. Dicen que el cliente tendrá más puntos de venta para
cobrar los premios de determinados productos, mientras engatusan a los
vendedores diciendo que esta red complementaria no podrá pagar premios, de
lo que se beneficiará el vendedor al acudir los clientes a él para que se
los pague.
Para el vendedor: seguirá siendo el reclamo porque su condición
de cieguecito o tullido, arrastrará algún cliente perdido a que siga
comprándole.
El Convenio, por la gozosa actuación de UTO/UGT y UP, nos ha
resuelto el futuro económico: si se vende mucho sin vendedores, también se
beneficiarán en sus nóminas los vendedores. Mentira, ya se han encargado de
regular que los de menos de 5.000 al mes no cobren, que en las Comunidades
Autónomas donde haya menos de un 10% de dispositivos ajenos a plantilla no
se cobre, que si no se llega por este canal a 5 millones de euros al mes,
tampoco se cobre. Por cierto, todo ganancia para la Casa, al vendedor que
más se le perjudique, porque pase de vender de 8000 a 5000, se le infiere
dos perjuicios: pierde comisión y no cobra participación en la recaudación
externa.
Otra burla más, forzaron a que los vendedores vendieran siete
días a la semana y ahora, ¡oh gran hallazgo! otros garantizarán oferta todas
las horas del año. Nos han usado de conejillos y cuando ya nos han
exprimido, lo harán otros mejor y más barato.
Eso sí, previamente se vienen ocupando de algo tan execrable
como negar la venta o despedir a personas ciegas, levantar quioscos para
ahorrar costes invocando baja rentabilidad, largar a la gente a patear a la
calle para conquistar algún euro más, (aunque los nuevos lo hagan cobrando
un 30 por ciento menos de salario), cerrar centros y desmontar la red
institucional de la ONCE, IMPLANTAR EL COPAGO DE LA ASISTENCIA SANITARIA
COMPLEMENTARIA, pero recaudarán más sin necesidad de mano de obra
discapacitada, porque lo que hay que proteger es el bien sagrado de que
nuestros directivos sigan engordando sus ya magnas carteras, cobrando
millonarias retribuciones y consolidando su hegemonía con una Dirección de
UP que actúa contra los ciegos y se lucra cada cuatro años del voto cautivo,
fraudulento e ingenuo de miles y miles de personas que lo único que saben de
la ONCE es que un día obtuvieron la condición de afiliados.
Hace demasiado tiempo que empezó la preparación del terreno y
hoy a todos nos toca gritar que si quieren recaudar más sin nosotros, partan
de garantizar que va a ser en beneficio de todos y que para ello asuman como
coste social, sin discusión, que no se levantará un solo quiosco, que no
habrá una sola persona ciega sin trabajo o sin la venta aunque solo sea para
justificar su salario, que se acabarán los despidos de personal, que A IGUAL
TRABAJO IGUAL SALARIO, QUE habrá un catálogo de servicios para ciegos del
que la Dirección no podrá bajarse, que los discapacitados no ciegos no son
personas objeto con los que chantajear a los gobiernos de turno.
U.P. como grupo gobernante debe responder: VENDER MÁS ¿PARA QUÉ Y PARA
QUIEN?
Frente a esta situación extrema se ha iniciado una respuesta
colectiva saludable que culminó con la Manifestación del pasado 19 de
diciembre.
El movimiento reivindicativo desarrollado en el último trimestre
de 2009 debe ser el comienzo de un cambio de escenario en las relaciones
sociolaborales y políticas internas.
Transcurrido un mes desde la importante expresión colectiva que supuso la
movilización de más de 3 mil personas cabe preguntar a la Dirección de la
ONCE qué medidas va a ofrecer para atender una demanda social tan justa y
tan clara.
Si la respuesta no llega en breve, serán necesarios nuevos
episodios de contestación y presión a una política institucional
insostenible para los intereses colectivos de afiliados y trabajadores de la
Organización.
Pero, naturalmente, a partir de ahora la cuestión no puede
quedar de puertas a dentro de la Institución. La tutela del Estado sobre la
ONCE, ejercida por el Ministerio de Sanidad y Política social pasará al
primer plano del conflicto.
El Gobierno Zapatero no podrá eludir por más tiempo su
responsabilidad política en la deriva errática de una Entidad todavía
imprescindible en la cobertura social de la población invidente española y
esencial también para las políticas de la discapacidad en general.
La reunión de trabajo celebrada en el Ministerio el pasado 14 de
diciembre, con representantes de la Oposición interna, bajo los auspicios
del senador Nuet de IU, puede ser un principio positivo, siempre que se pase
pronto de los contenidos técnicos tratados a las actuaciones políticas
correspondientes.
Pues la Ministra Trinidad Jiménez no puede seguir escondiéndose
detrás del autogobierno de una Institución a la que se le han otorgado
responsabilidades públicas que empieza a no cumplir de forma flagrante.
El colectivo de la ONCE sometido a un sistema de dominación
política y sindical, mediante mecanismos antidemocráticos que deben sonrojar
a cualquier Gobierno constitucional y, que permiten enfeudarse a una
Dirección monolítica para su puro beneficio grupal y personal, sacará sin
duda fuerzas de flaqueza para exigir a la Administración un compromiso de
cambio democrático y de respeto a los derechos de sus componentes, en base
al carácter social de la Entidad.
La Presidencia Europea por España creemos que podrá ser un buen
espejo y caja de resonancia para que nuestra voz y nuestra protesta dejen
patente la insensibilidad democrática y social de nuestros dirigentes y la
dejación culpable de unos gobernantes sin criterio ni voluntad política para
afrontar los retos sociales que les incumben.
Solo un diálogo abierto y consistente podrá sacarnos de este
atolladero y así evitar que la ONCE sea una auténtica bomba que estalle
entre las manos de los políticos de turno, pero lo que es peor con los daños
colaterales injustificables para los usuarios y trabajadores que viven hoy
la mayor de las incertidumbres y de las pérdidas de derechos.
Madrid, 19 de enero de 2010.
La Comisión Ejecutiva Estatal de PUEDO.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados