NotiONCE: Madrid Capital Mundial del Braille
NOTAS DE PRENSA (5 de Noviembre de 2009)
Como colofón internacional en el Bicentenario del nacimiento de su inventor
- Durante varios días se darán cita los tres grandes organismos
internacionales: el Consejo Mundial del Braille; el Consejo Iberoamericano
del Braille, y la Comisión Braille Española
- Se tratará de unificar el Braille y mejorar su adaptación internacional a
las nuevas tecnologías
MADRID, 5 de noviembre de 2009 (ONCE).- Madrid se convertirá durante la
semana del 3 al 7 de noviembre en la Capital Mundial del Braille, ciudad
elegida para poner el colofón a los actos internacionales celebrados con
motivo del Bicentenario del nacimiento de Louis Braille, el inventor del
sistema de lectoescritura para ciegos que permitió a las personas con
discapacidad visual incorporarse a la era de la información y el
conocimiento.
Como acto final de estos acontecimientos que han tenido lugar en todo el
mundo, entre los días 3 y el 7 de noviembre, los principales organismos
internacionales que velan por la regulación y el buen uso del braille y su
difusión internacional se dan cita en Madrid para tratar de reforzar su
compromiso bajo la idea de que "este año, los puntos juegan a nuestro
favor".
Dichos organismos son el Consejo Mundial del Braille (CMB), enmarcado en el
ámbito de la Unión Mundial de Ciegos (UMC), que representa a 12 países
-Australia, Canadá, Francia, Alemania, Noruega, Reino Unido, Estados Unidos,
India, Argelia, Jordania, Uruguay y España-; el Consejo Iberoamericano del
Braille (CIB), integrado por Brasil, Argentina, Portugal y España; y la
Comisión Braille Española (CBE). En total, 15 países de todo el mundo,
reunidos con el objetivo común de impulsar el Braille como la base del
conocimiento para las personas con discapacidad visual. La UMC representa a
161 millones de personas ciegas y deficientes visuales en los cinco
continentes como portavoz de la ONU.
A lo largo de las diferentes reuniones de trabajo se abordarán temas como la
evaluación de los problemas relacionados con las representaciones braille
adecuadas para imágenes y dibujos en los libros de texto impresos para los
más pequeños; la creación de una base de datos en relación a e-bibliotecas y
bibliotecas internacionales que prestan libros en braille; la promoción de
la enseñanza y el uso del braille a través de directrices concretas
dirigidas a niños ciegos pequeños, adultos ciegos recientes y/o niños ciegos
con discapacidad múltiple; o la recomendación a la UNESCO para que apoye la
celebración de una conferencia internacional para fomentar y finalizar la
unificación de los códigos braille, entre otros.
Del sistema manual a las nuevas tecnologías
El alfabeto inventado por Louis Braille entre 1825 y 1829 utiliza una
combinación lógica de seis puntos distribuidos en dos columnas verticales de
tres puntos cada una, adaptados perfectamente a la percepción a través de la
yema del dedo. En aquella época proporcionó a los ciegos la posibilidad de
acceder a la educación, a la cultura, a la comunicación, no oralmente como
hasta entonces, sino de forma escrita.
En la actualidad, el uso de las nuevas tecnologías adaptadas a las personas
con discapacidad visual, basadas en el uso de síntesis de voz, facilita, por
un lado, el acceso a la información y el conocimiento de estas personas,
pero el braille sigue siendo imprescindible en la alfabetización y en
aprendizaje de muchas materias.
Por ello, el braille permite a las personas ciegas -y especialmente a las
personas sordociegas- a utilizar medios informáticos, lo que les ha abierto
múltiples posibilidades laborales, de educación o de ocio. Entre ellos
destacan las "líneas braille", periféricos que transforman en caracteres
braille la información contenida en las pantallas de los ordenadores; las
impresoras personales; o los anotadores digitales que, aunque pueden
proporcionar la información en voz sintética o en Braille, utilizan un
teclado de este sistema para la introducción de los datos.
Hoy en día el uso del código braille tiene un carácter universal, al igual
que el de las nuevas tecnologías, porque se utiliza en todos los idiomas,
incluidos el chino, el japonés, el árabe, o en lenguas más minoritarias.
Esto hace necesaria la figura de un organismo internacional fuerte que trate
de regular su utilización.
El Consejo Mundial del Braille
Uno de los principales objetivos de la reunión, que se celebra en estos días
en Madrid es la reactivación del Consejo Mundial del Braille (CMB) como
figura garante del código universal braille. Ya desde su creación en el seno
de la UNESCO, en 1950, jugó un papel muy importante tratando de preservar la
unidad en aquellos puntos que podían ser comunes a varias lenguas, y
contribuyó a que se aplicara el braille a lenguas menos comunes que el
inglés, el francés o el español.
Junto a él, en un ámbito más concreto, trabajan el Consejo Iberoamericano
del Braille (CIB), integrado por la Organización Nacional de Ciegos de
Brasil (ONCB), la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC), la Asociación de
Ciegos y Amblíopes de Portugal (ACAPO) y la ONCE; y la Comisión Braille
Española (CBE), integrada por miembros de la ONCE. Todos ellos persiguen la
unificación universal de un código que ha perdido cierta unidad en el uso de
algunos signos debido a la adecuación de las diferentes lenguas a las nuevas
tecnologías.
