El Gobierno venderá lotería este verano por las playas
Los encargados serán 180 loteros que llevarán un dispositivo electrónico para dispensar Primitiva, Bono Loto y Euromillones. El objetivo principal es lograr más ingresos con los juegos activos de la Administración, que son los únicos que aumentan el consumo.
Ya no habrá que ir a una administración para comprar lotería. Loteros ambulantes venderán sus productos en la calle
Algo se está moviendo en Loterías y Apuestas del Estado (LAE), el organismo público que gestiona todos los juegos del Gobierno. Como informó este diario el pasado 27 de abril, directivos del LAE habían convocado para ese día a las diferentes asociaciones de loteros del país para informarles de las líneas maestras de la reorganización que va a sufrir el organismo, de la que sólo se sabe que se va a dividir en dos compañías: una para regular el juego y otra para competir en el sector.
De momento es un plan piloto y, si funciona, se dará el visto bueno definitivo a los dispositivos electrónicos Curiosamente, la comida-reunión se produjo, pero Gonzalo Fernández, director general del LAE, no adelantó nada a sus interlocutores sobre esa futura reorganización. Pero tres días después, el jueves 30 de abril, el director comercial del organismo, Jacinto Pérez, llamó a las asociaciones para adelantarles el primero de los cambios, que ya los loteros se temían: habrá dispositivos electrónicos para que los vendedoras comercialicen este verano loterías activas (Euromillones, quinielas, Primitiva, Bono Loto...) en "lugares de concurrencia turística".
La medida supone que, por primera vez en la historia del LAE, los loteros venderán sus productos fuera del espacio físico de las administraciones. Para hacerlo, llevarán un dispositivo electrónico capaz de vender cada uno de los juegos activos del LAE y comprobar si han tocado los de días anteriores. Estos dispositivos ya los utiliza la ONCE desde hace algún tiempo.
Dudas de los loteros
Aún así, al tratarse de una prueba piloto del LAE, todavía existen dudas entre las asociaciones de loteros sobre cómo se va aplicar, qué administraciones lo harán, y si después del verano se seguirá con el proyecto.
Por esa razón, las organizaciones Anapal, APLA y la Federación Nacional de Asociaciones de Profesionales de Administradores de Loterías, un colectivo de 4.000 pymes que mantienen 20.000 puestos de trabajo y que en 2008 ingresaron 2.700 millones a Hacienda, han enviado una carta al director comercial del LAE, Jacinto Pérez, solicitándole más datos sobre el plan. "Tus Delegaciones Comerciales están trasnmitiendo informaciones contradictorias con tus palabras y entre sí mismas, como que los terminales son para situar vendedores ambulantes que se muevan con libertad por cualquier zona con afluencia de público", se puede leer en la misiva.
Además, en el escrito enviado al LAE el pasado 7 de mayo, las asociaciones de loteros advierten al LAE que, aunque están abiertos a colaborar, "nuetras asociaciones nunca han considerado necesarias este tipo de terminales para operar fuera del ámbito físico de las Administraciones".
Caen las ventas
La medida tomada por el organismo público busca aumentar los ingresos del LAE, que están sufriendo también los efectos de la crisis y la caída del consumo. En 2008, las ventas de lotería cayeron un 1,19% respecto a 2007, hasta los 5.645 millones. Las loterías son juegos pasivos y no estarán incluidas entre los que se podrán comprar en la playa.
En cambio, los juegos activos, aquéllos donde el comprador participa en su desarrollo (Euromillones, Primitiva, Bonoloto...) sí se podrán adquirir este verano. Son, precisamente, los únicos que subieron el año pasado. En concreto, el Euromillones es el que mejor se comportó, con un crecimiento del 13,3% respecto a 2007, además del Gordo de la Primitiva, que aumentó un 9%.
Gracias a los juegos activos, el saldo a final de 2008 de año es ligeramente positivo: un 0,63% más que en 2007, hasta los 10.048 millones de euros.
Fuente: La Gaceta de los Negocios

Y EL LOBO LLEGÓ
Según publicó el 18 de mayo de 2009 el periódico LA GACETA DE LOS NEGOCIOS, el próximo verano 180 trabajadores de la LAE (Loterías y Apuestas del Estado) venderán sus productos (La Primitiva, Bono Loto, Euro Millones, etc.) por las playas españolas. Estos trabajadores serán dotados de un TPV, según fuentes del LAE esta es una experiencia piloto.
Desde CCOO observamos con preocupación, como los directivos de la ONCE permanecen impertérritos ante la situación por la que atraviesa nuestra institución. Desde la Direccion/UP, se ha ido permitiendo –cuando no fomentando- con el beneplácito del sindicato UTO/UGT una desregulación paulatina y sistematizada. La cual ha terminado creando una selva donde los primeros y principales afectados han sido los ciegos totales y los trabajadores con movilidad reducida, cuestión esta que no les ha importado nada a los ciegos de despacho, pues ellos han tenido su sillón garantizado digitalmente –como no- y su riñón bien cubierto, pues poco o nada les ha interesado si se vendía bien o mal.
Estos “directivos digitales”, no se han preocupado en absoluto de crear una red de ventas estable y duradera, ellos han preferido el pan para hoy y el hambre para ya ¿Qué va a pasar si la experiencia piloto funciona razonablemente bien? ¿Qué va a pasar si esos ciento ochenta TPVs se multiplican y llegan a los ECOVES? Alguien que de esto entiende, decía no hace más de diez años, que estábamos poniendo las traviesas en la vía, para que otros hicieran circular sus trenes gratuitamente, por nuestras vías, pero una vez más, se hicieron oídos sordos.
Ahora saldrán los voceros de turno, diciendo lo malos que son los otros y lo buenos que son ellos y como no, lo harán enarbolando la bandera de los ciegos y los grandes discapacitados, esos mismos, a los que dejan de renovar sus contratos porque no son rentables, porque tienen diabetes o simplemente porque no les da la gana.
SECCIÓN SINDICAL
CCOO ONCE